Aventura a través del tiempo y descubre la Stuttgarter Weinsteige, un camino que ha evolucionado de un sendero vitivinícola medieval a una parte esencial del paisaje urbano de Stuttgart.
La Weinsteige de Stuttgart es una de las vías de comunicación con mayor carga histórica de la ciudad. Es necesario distinguir entre la Weinsteige Antigua y la Weinsteige Nueva. La Weinsteige Antigua está documentada ya en el siglo XIV; su primera mención escrita data de 1350. Partía de la zona de la Puerta de Esslingen, seguía por la actual Hauptstätter Straße en dirección a las estaciones de tiro cercanas al actual Marienplatz y desde allí ascendía hasta el Haigst, considerado durante mucho tiempo el punto más alto del término municipal de Stuttgart.
Esta ruta no solo era relevante desde el punto de vista topográfico, sino también estratégicamente inteligente, ya que evitaba zonas que en ciertos momentos estuvieron bajo el control de la Ciudad Imperial Libre de Esslingen, especialmente en las áreas de Vaihingen y Möhringen.
Al mismo tiempo, la Weinsteige Antigua era mucho más que una simple subida empinada desde el valle. Servía como vía clave para el transporte de vino y mercancías entre las regiones altas y bajas, convirtiéndose en una de las arterias vitales del Stuttgart histórico. Esta función también se refleja en el lenguaje: en Württemberg, la Weinsteige marcaba la línea divisoria entre las zonas “por encima de la subida” (ob der Steig) y “por debajo de la subida” (unter der Steig).
Para el tráfico de carros, este camino era temido, ya que la pendiente era tan pronunciada que los vehículos pesados solo podían subir con la ayuda de caballos adicionales.
No fue hasta la construcción de la Weinsteige Nueva cuando la antigua ruta perdió su importancia predominante. Entre 1826 y 1831 se construyó una nueva carretera, más ancha y eficiente, según los planos del consejero superior de obras Gottlieb Christian Eberhard von Etzel. Fue un proyecto moderno de infraestructura para su época y una obra pionera de la ingeniería, ya que facilitaba mucho más el ascenso hacia la meseta de Filder que el antiguo camino de carros. Según la tradición, la vía fue inicialmente denominada Wilhelmstraße en honor al rey Guillermo I, antes de que se impusiera el nombre de Weinsteige Nueva.
Sin embargo, la Weinsteige Antigua no perdió su relevancia. Al contrario, con la construcción del ferrocarril de cremallera a finales del siglo XIX, adquirió una nueva importancia que perdura hasta hoy. Desde 1884, la “Zacke” de Stuttgart recorre la Weinsteige Antigua hasta Degerloch, convirtiendo nuevamente la ruta histórica en una conexión clave entre el valle y las alturas, ahora principalmente para el transporte de pasajeros.
Así, la historia de las dos Weinsteige refleja de manera especial la transformación de Stuttgart: desde una ruta medieval de comercio y vino hasta una carretera real del siglo XIX y, finalmente, un elemento central del transporte urbano moderno.
Un detalle adicional encantador es que “Weinsteige” no solo es el nombre de una calle, sino que sigue siendo un término tradicional en la viticultura de Stuttgart. El nombre pervive tanto en la historia del transporte como en el paisaje cultural de la ciudad.
